Desperté con un dulce aroma de café y de unas tostadas recién echas. Me levante un poco extrañada, canciones de Sin Bandera sonaban aclimatando el hambiente. ¿Sin Bandera sonando en mi casa? ¿Mi hermano haciendo el desayuno y romantíco? Imposible.
Algo temerosa camine hacía la cocina, como queriendo no ser descubierta, convencida que me encontraría con Vanina, la novia de mi hermano, preparandole el desayuno a él.
Asome apenas la cabeza detraz del marco de la puerta de la cocina que estaba abierta (si la sopresa era para Juan no queria arruinarla, además, uno nunca sabe con que situacíon se puede encontrar)
Una chica estaba de espaldas a mi, hasta ese momento no distinguía quíen era, pero una tostada que tenía demasiado calor me hizo escuchar su voz. Su insulto en realidad.
-¿Sil... Silvina?
Su dedo en la boca y una leve sonrisa contestaron: -"Buen día..."-
-¿Qué hacés aca? ¿Cómo entraste?
-Uuuuhhh... me voy si queres? nada... tu hermano me abrío.
Juan hizo su jolgorosa entrada como cada vez que llega a casa, anunciando que ya ha entrado. Me saludo: -¡viste quien volvio! abrasándola.
-Si ya lo sabía...
-¿Cómo que ya lo sabías? Y no me dijiste nada!
-Nene no estás nunca en casa. ¿Qué compraste?
-Medialunas, a mi no me van ni un poco las tostaditas con mermelada light que no tienen sabor nada, eso coman ustedes dos. (cargando a Silvina)
Nos sentamos a desayunar, hablando de viejos recuerdos, de como había cambiado nuestra vida desde aquel 22 de abril, donde Silvina marcho a un nuevo país. Por fin me enteraba algo de su vida con relevancia, de lo bien y lo mal que lo pasó, los cambios que su vida sufrió. Entre carcajadas, anéctodas viejas y nuevas la hora pasó y Juan partío para su trabajo diciendole que él era el hombre de la casa, poniendo una pose de soldado aguerrido ferviente de valor. Al cual las dos empujamos riendonos diciendo -"Tomatelas Juan... anda a laburar queres"- Nos saludo con un beso sonriente: -"Las quiero bonitas"- y se fue.
Quedamos las dos solas, nuevamente frente a frente, mi duda no me dejo callar solte la frase:
-"Me explicas la situación"-
-Siempre vos queriendo saber todo. Nada, ayer por chat dijiste que no podias dormir, pensé que despues de una mala noche un rico desayuno no te caería mal.
-Eso explica el desayuno. Pero ¿cómo encontraste a Juan? ni yo lo veo aveces...
-Existen celulares con los cuales una se puede comunicar... (sonriendo muy picaronamente)
-¿Encerio? no sabia, que avanzada la tecnologia che... (sieguiendole su jueguito)
-Dale... nenis... Lo llame para arreglar esto, de pasó verlo y ya que estamos me parece que despúes de todo, también hay una charla pendiente...
Esa última frase fue música para mis oídos, por fin escuchaba que era el lugar para hablar, por fin iba a tener una respuesta que hace 2 años estaba esperando. Y la tube. Hablamos, discutimos, lloramos y reímos. Intentamos aclarar algunas dudas del pasado y otras dejarlas en lo que fueron y son, dudas. Abrimos la puerta a un nuevo panorama, no niego que todavía tengo una imagen turbia, alguien alguna vez me dijo "el pasado es imposible abandonar, siempre hay algo que nos condena" Y que verdad.
Mi cabeza, mi cuerpo no deja de recordarla de mezclarse con historias de hoy, del ayer. Busco encontrar la claridad entre mis sentimientos del dolor y el amor, necesito su solución.
Escucho una canción, se repite una y otra vez en el equipo de audio y en mi, pero queda en silencio cuando viene la parte que antes de verte ir tu dulce voz en mi oido deleito "ves que me acuerdo de cada detalle de tí, que es mi único sueño el hacerte feliz"
1 comentario:
Nunca se sabe que puede ocurrir en un duturo, no hay que cerrarse a nada y sí arriesgar.
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