lunes, 21 de julio de 2008

Viendo el camino correcto

Sábado a la tarde-noche en casa, Juan hacia todos los preparativos para celebrar el día del amigo – regreso de Silvina a Buenos Aires.
Esa era la temática de la noche, disfrutar con amigos de un par de cervezas y música, una noche "especial".
Yo ayudaba a Vanina poniendo las botellas en la heladera, mientras ella insertaba masa de pizza, una tras otra para tenerlas casi preparadas para cuando estemos todos.
Entre los comentarios típicos del armamento alcohólico que poseía nuestra heladera hechos por los 3, camine hacia el comedor donde Juan intentaba conectar los parlantes del equipo de audio a la pc.
Me senté en el sillón y Vanina (gran cuñada y confesora) nos trajo a los dos unas porciones para ser los primeros en degustar. La pizza excelente.


-Increíble mano tiene mi cuña eh!
-Es perfecta.
-Bue… tampoco para tanto, cocina bien.
-Si… tenes razón me equivoque.

-Por que no se van un poquitito, poquitito a cagar los dos… (Vanina)

Entre risas de los dos nos levantamos a darle un gran abraso y beso a Vani para que no se enojara. A veces siento como que Vanina es un poco madre de los dos. Tiene ese "don" de ser tan maternal, ese instinto de mujer tan puro ya difícil de encontrar. Como si su aura transmitiera paz.

Me pareció buena idea cuando Juan me dijo de pasarla con aquellos amigos que merecen la pena llamarlos así. Para los demás teníamos todo el domingo para llamarlos o mandarles mensajes. Así que además de la temática ya antes emitida, se le sumaba la de amigos importantes en nuestra vida.

La noche fue cayendo, la primera en llegar a casa, Silvina.
Al principio un poco frías, distanciadas, todo lo contrario a nuestros últimos encuentros, donde nuestros cuerpos se impregnaban unos con otros en el mismo juego de amor, pasión y locura.
Como dos extrañas poco a poco fuimos acercándonos. Conciente e inconscientemente alrededor de las 5a.m nos vimos sentadas en la mesada de la cocina comiendo unas pocas porciones de pizza que habían quedado, mientras el resto bailaba o jugaba algún juego poco inusual.


-¿Te quedas esta vez?
-Si. Mi vida esta acá, las cosas que me interesan e importan
-¿Y tu papá? Es importante también.
-Mi viejo esta allá con su nueva familia, no está mal. Sabe que si me necesita voy corriendo, pero no me podía quedar más.
-Ah entiendo, no te bancas a la nueva mujer de tu viejo…
-¡¡NO NADA QUE VER!! SIMPLEMENTE TOME VUELO, LO HICE POR MI, NO POR NADIE.
-………
-………
-Perdón no quería que te enojes, lo hice por chiste nada más.
-Está bien. Pasa que todos piensan lo mismo. Como si por pendeja una huiría de boludeses como que tu viejo vuelva a ser feliz con alguien. Y la boludes la cometí antes, al irme, por no dejarlo solo.
-Me acuerdo que estabas muy ilusionada cuando te ibas.
-Una gran farsa que montaba como careta para creérmela. ¿Qué iba hacer acá? Quedarme con mi vieja que no me quería ni ver. "Por lo que su hija es" Estaba muerta de miedo. Mi viejo que se iba ¿y yo sola que hacia? En mi casa con mi vieja no pensaba ni pienso estar. Al fin y al cabo no ocupaba un lugar importante en la vida de nadie.
-No, no es así.


Note que sus ojos se empañaban un poco, me acerque a abrasarla sin más intensión que esa. Nos fundimos en un abraso interminable. Cuando vi que su intención era seguir hablando, la corrí hacia un lado de la mesada y me senté junto a ella haciéndole unos pequeños mimos en su espalda y pierna. Como si esos pequeños mimos la dejaran expulsar todo los sentimientos guardados que tanto ansiaba.

Los chicos/as poco a poco se fueron yendo, y nosotras quedábamos. El ferviente sol de un lindo domingo picaba en los ojos invitando a tomar unos mates. Ofrecí tomarlos, no aceptaste, -"ya es tarde"- pero en la puerta nuestra mirada no dejaba irte.

Hoy lunes desperté acompañada en mi cama, todo un domingo a tu lado. Matando, rientiendo, y recordando. Buscando encontrarle al camino a esta relación que tenemos. ¿Y saben que? Hoy por hoy no quiero nombres ni carteles que titulen lo que siento. Solo lo siento, y eso me llena por dentro, ya quedara tiempo y de sobra para poder encausarlo por el camino correcto.

No hay comentarios: