martes, 29 de julio de 2008

Deseo olvidar

Ayer a la tardecita casi noche baje a dar un paseo por el barrio. Suelo hacerlo solo de vez en cuando. Me gusta ir caminado lentamente observando las calles, la gente, los árboles. Creo que lo tomo como una especie de terapia para poder pensar en mi propio ser, o tal vez para que el inconsciente deje fluir sus pensamientos y los acomode a gusto de él.

Volviendo a casa, apenas unos metros de la puerta, estaba Silvina. Me paralice al verla, pensé en dar media vuelta e irme sin que me viera. ¿Pero porqué esconderme? Hice ruido con las llaves anunciando que iba a entrar y le pregunte que buscaba. –"No se"- La mire librando un largo suspiro de bronca caminando a entrar
–"déjame hablar"-

No pensaba invitarla a pasar, me senté en los escalones de la entrada en silencio. Sin decir nada fui dejando que ella haga y deshaga de sus palabras. No quise ni siquiera mirarla, sabia que si veía esos ojos caería de vuelta en su trampa, su voz parecía temblorosa, en algunas oportunidades se agudizaba como quien intenta evadir alguna lagrima.

El por qué de su desaparición: "alguien" llego.
Alguien que ocupo mi lugar un largo tiempo, alguien por la cual estos últimos días desapareció, alguien por la cual dice no sentir amor, pero a quien ahora le brinda su calor.

Inmóvil a semejante situación, el humo de mi cigarrillo formo una coraza en mi corazón, al mismo tiempo que se consumió, mi paciencia colapso. No quería oírla más:


-Silvina, seguí tu vida, como lo hiciste siempre.
-No puedo, esta vez no puedo.


Entre y aquí estoy. Entendiendo, entrando en razón. Nunca cambio, soy su juguete de diversión.
Los días pasan, la vida pasa, y su huella marcada a fuego en mi corazón. Algunos mensajes invaden mi celular, mensajes que no pienso mirar, me tengo que olvidar, no me sirve ponerme ni siquiera mal, no lo merece. Pero quien le explica a mi corazón que lo paga con creces.
Me tengo que desvincular de ella, que no me invada más, ni en mails, ni en mensajes, ni en mi alma.


"Deseo levantar mi copa, poder brindar. Para intentar dejar el pasado atrás, y ronde en mi vida la alguna nueva felicidad." Deseo.

viernes, 25 de julio de 2008

Un poco de mí.


Me gustaría hablar un poco de vida. Desde que desperté fue una idea que rondó por mi cabeza debatiéndose si será correcto escribirlo por aquí, y aquí estoy.
Decir cotidianeidades que a veces uno cuenta a algún futuro amigo cuando entra en confianza. Con el blog, creo que ya es tiempo de contarle a este buen amigo donde escribo lo que siento y no cuestiona ni se enoja si hay alguna palabra mal escrita o expresada.

Mi casa, mi departamento en verdad, esta en uno de los barrios más concurridos en estos tiempos. Antes era solo un barrio más de la Capital Federal y ahora lo dividen tanto, "Palermo Hollywood" "Palermo Soho" por el comercio, cantidades de restó ofreciendo diferentes tipos de manjares, que en pocos años ha perdido ese perfume de barrio para convertirse en un centro turístico y de diversión turística, en la que algún que otro porteño concurre solo por el status que convoca.

Como saben comparto piso con mi hermano, apenas 3 años y meses mas chico que yo. Vivimos aquí, solos, desde hace unos 5 casi 6 años. No por que seamos ricos y a esa edad nos quisimos ir a vivir solos, no, desde que tenía 18 años yo vivía con mi padre aquí.
Venimos como la gran mayoría en este país, de una familia clase media, padres trabajadores, hasta los 15 años de edad juntos luego separados, tubimos la suerte de que nunca nos falto ninguna necesidad básica. Aun cuando en el 2001 el país vivió ese trágico-caótico problema económico donde varios de clase media, sin escala cayeron, sin poder sostenerse ni siquiera un una minúscula piedra. Logramos estar un poco estables, "aunque nunca seremos lo que fuimos" dice alguna vieja canción. Gracias a esta hermosa situación manipulada por el Sr. Cavallo (no, no disculpen, no puedo llamarlo señor a este delincuente energúmeno hijo de su buena madre) a este idiota de cavallo mi padre empezó, como varios argentinos, a enfermarse de problemas de presión, cardiacos, provocando que a principios del año 2002 partiera de este mundo.
Ese mismo año para mí fue terrible, mi padre marchaba a un largo viaje sin mí y su ausencia me mataba poco a poco día a día. Mi padre fue y es el único hombre que amo / e en este mundo, sabia la verdad de mi y me aceptaba, me brindo su techo cuando no lo tuve, ya que mi madre al enterarse y por la "deshonra" que ya cargaba, la de familia de padres separados, no podía sumarle la de una hija homosexual. Es por eso que a los 18 años fui a vivir con mi padre quien me recibió con brazos abiertos, y aunque era una tarde de inmenso calor veraniego, el calor que me brindaba su cuerpo en los abrazos era lo único que me hacia feliz.
Otro día hablare mejor de él, no me parece justo dedicarle a penas unos pocos renglones a este hombre que me dio la vida, me cuido y amo tanto como yo a él.

Retomando lo anterior, la ausencia de mi padre me destruía por completo no encontraba solución, no había vida sin él, sin mi compañero-amigo-MI PADRE. Varios meses tomo asimilar su ausencia, varias sesiones en el psicólogo, varias noches de llanto, dolor. Hasta que mi hermano, él único que me acompañaba y me cuidaba en la crisis de soledad y dolor que estaba pasando, junto con Hernán y unas buenas amigas, decidió dejar la casa maternal y venir a convivir conmigo hasta que me recuperara.
No me llevo mucho tiempo hacerlo, la presencia de él me ayudo bastante. Juan ya estaba prácticamente situado en casa y no había porque sacarlo, al fin y al cabo el departamento es los dos.

Al principio, como todo, la convivencia con Juan fue durísima. Imaginen que de repente después de 4 años de solo verlo en pocas ocasiones pasar a convivir 24 horas consecutivas todos los días, trajo su tiempo de discusiones, enojos, adaptación el uno con el otro.
Hoy en día tenemos nuestras discusiones diarias normales, pero el echo de que por los trabajos que ahora tenemos, no nos coordinan los horarios y es apenas unas horas a la mañana y a la noche, pocas veces lo hacemos, y aparte no discutimos mucho tampoco, somos dos personas que intentamos arreglar las cosas de una buena manera la gran mayoría de las veces.

De mí madre, que puedo decir. Es la mujer que me dio la vida y quién respeto por el simple echo de serlo. Desde los 18 años que poco hablo con ella, no hay contacto directamente, me entero cosas de ella por mi hermano y supongo que ella hará lo mismo conmigo. Solo por una cuestión de educación, supongo, el día de nuestro cumpleaños, navidad o fin de año, nos llamamos para saludarnos sin emitir ninguna pregunta más de cómo estamos, deseando felicidades y un frío adiós.

La ultima vez que la vi sino recuerdo mal, fue una navidad donde mi hermano hacia un tiempo que ya estaba con Vanina, en el 2006 sino me equivoco, y quería pasar una navidad en familia los 4 juntos, pero no fue una grata noche, recuerdo que lo único que me impacto era que mi madre, siempre fue de exponer fotos de distintos momentos de nuestra vida, y que había mas fotos mías que de Juan lo cual me sorprendió e impactó, había fotos que ni siquiera sabia que existían. El escalo frió que recorrió entero mi cuerpo al volver a entrar por la puerta de mi casa de la niñez, es lo que más recuerdo de esa noche. Pero eso no quito que la noche esté reacia para la dos.
En mi puedo decir que conservo, como una especie de tesoro, dos fotos de ella, una esta en un cuadro en mi cuarto, yo de bebe y ella sonriente mirándome con unos aros plateados. La otra no esta a la vista, es de unas vacaciones en Mar del Plata tendré unos 7 u 8 años calculo, junto a mis padres en el tan conocido monumento de Alfonsina Storni (el lobo marino). No debería decir esto, pero a veces duermo mirando esa foto o simplemente la observo durante horas.

Aunque pasaron los años, todavía duele. Ella jamás aceptara la verdad, yo seguiré viviendo con lo que me hace feliz, sin su presencia. Lo hice en años complicados sin su apoyo lo seguiré haciendo ahora, eso es algo que no va a cambiar.
Pasaron muchos años, 9 para ser precisa, y todavía no lo puede asimilar. Nunca dejara de quererme, lo se, ya lo dijo una vez "-no vas a dejar de ser mi hija nunca, pero no puedo entender o soportar esa orientación sexual-". No puedo obligar hacer algo que la mujer no este dispuesta a realizar.

Esa es mi vida, mi familia. En pequeñas líneas muy pasadas por arriba, imaginen que escribir 27 años de vida en un post resultaría imposible. Solo un poco de mi para que me conozcan más.

jueves, 24 de julio de 2008

Alguien que comprenda.

Hernán, es un viejo, viejísimo amigo. Nacimos prácticamente juntos diría mi padre, nos conocimos de muy pequeños en el barrio y al día de hoy (27 años yo, 29 años él) seguimos juntos. Creo que hasta gays juntos nos hicimos.
Recuerdo alguna de nuestras viejas anécdotas cuando alguno venía con algún beso marcado a fuego en la piel. Compañero de escapadas, llantos, confesor de algún amor prohibido, aventuras desequilibradas. En fin, un buen amigo de verdad.


Al cual ví anoche en casa de Marian (su pareja). No viven juntos pero Herni prácticamente vive más con él que en su propia casa. Al principio Mariano me caía un poco mal, pero fue cuestión de adaptación de los dos y ceder un poco de posición.
Mientras Mariano ponía en práctica su oficio (todavía no es cheff) cocinando una exquisita lasagna, nosotros nos poníamos al día con nuestras vidas en un rincón de la cocina.
Quería saber todo con respecto a Silvina, le conté lo que esta escrito, tampoco hay más por saber, desde el lunes que se fue estoy sin noticias de ella. Supongo necesita tiempo para pensar o quizá desapareció de vuelta. Estoy tan acostumbrada.



-Te quería matar cuando Juan me contó que habías estado con Silvina. Solo faltabas vos contándome los detalles que ya me imaginaba…
-Que queres que haga Hernán, me gana y sabe que me gana.
-Ahora esta pendeja no cambio nada, tanto tiempo afuera al pedo. Que extraña que se quiere quedar y estando acá se borra ¿Cómo es la cosa?
-No sé, supongo que necesita pensar…
-No la justifiques
-No lo hago…
-Lo haces. Mira negri, bien lo dice Sabina:
"Si quieres quererme, voy a dejarme querer, si quieres odiarme, no me tengas piedad, pero hay una cosa que no vas a lograr, y es hacer negocios con la necesidad..."
No dejes que lo haga. Porque te va matar.
-Tenes razón Hernán.



Terminamos de cenar, de charlar y las palabras de Hernán no esquivaban ninguna irrealidad. No tener noticias al día de hoy todavía de ella, me mata.
Mirando el reloj ya casi para ir a casa, suena el timbre. Mariano atiende y se escucha una voz femenina, a quien invita a pasar.
–"Camila, compañera del instituto"- haciendo su presentación. Fueron para el comedor a buscar unos papales y codazo de Hernán.



-Esta linda Camila.
-Hernán, ¿desde cuando sos bisexual?
-Un comentario nada más.
-Mmmm… tus comentarios ya se por donde vienen después. Mejor me voy.


Mejor hacerle caso a lo siguiente que indica el gran maestro: "No puedo enamorarme de ti." Ni de ti, ni de nadie. Basta. ¿Más soledad? Por el momento si.


PD: Leo el titulo del post anterior. Que ERROR.

lunes, 21 de julio de 2008

Viendo el camino correcto

Sábado a la tarde-noche en casa, Juan hacia todos los preparativos para celebrar el día del amigo – regreso de Silvina a Buenos Aires.
Esa era la temática de la noche, disfrutar con amigos de un par de cervezas y música, una noche "especial".
Yo ayudaba a Vanina poniendo las botellas en la heladera, mientras ella insertaba masa de pizza, una tras otra para tenerlas casi preparadas para cuando estemos todos.
Entre los comentarios típicos del armamento alcohólico que poseía nuestra heladera hechos por los 3, camine hacia el comedor donde Juan intentaba conectar los parlantes del equipo de audio a la pc.
Me senté en el sillón y Vanina (gran cuñada y confesora) nos trajo a los dos unas porciones para ser los primeros en degustar. La pizza excelente.


-Increíble mano tiene mi cuña eh!
-Es perfecta.
-Bue… tampoco para tanto, cocina bien.
-Si… tenes razón me equivoque.

-Por que no se van un poquitito, poquitito a cagar los dos… (Vanina)

Entre risas de los dos nos levantamos a darle un gran abraso y beso a Vani para que no se enojara. A veces siento como que Vanina es un poco madre de los dos. Tiene ese "don" de ser tan maternal, ese instinto de mujer tan puro ya difícil de encontrar. Como si su aura transmitiera paz.

Me pareció buena idea cuando Juan me dijo de pasarla con aquellos amigos que merecen la pena llamarlos así. Para los demás teníamos todo el domingo para llamarlos o mandarles mensajes. Así que además de la temática ya antes emitida, se le sumaba la de amigos importantes en nuestra vida.

La noche fue cayendo, la primera en llegar a casa, Silvina.
Al principio un poco frías, distanciadas, todo lo contrario a nuestros últimos encuentros, donde nuestros cuerpos se impregnaban unos con otros en el mismo juego de amor, pasión y locura.
Como dos extrañas poco a poco fuimos acercándonos. Conciente e inconscientemente alrededor de las 5a.m nos vimos sentadas en la mesada de la cocina comiendo unas pocas porciones de pizza que habían quedado, mientras el resto bailaba o jugaba algún juego poco inusual.


-¿Te quedas esta vez?
-Si. Mi vida esta acá, las cosas que me interesan e importan
-¿Y tu papá? Es importante también.
-Mi viejo esta allá con su nueva familia, no está mal. Sabe que si me necesita voy corriendo, pero no me podía quedar más.
-Ah entiendo, no te bancas a la nueva mujer de tu viejo…
-¡¡NO NADA QUE VER!! SIMPLEMENTE TOME VUELO, LO HICE POR MI, NO POR NADIE.
-………
-………
-Perdón no quería que te enojes, lo hice por chiste nada más.
-Está bien. Pasa que todos piensan lo mismo. Como si por pendeja una huiría de boludeses como que tu viejo vuelva a ser feliz con alguien. Y la boludes la cometí antes, al irme, por no dejarlo solo.
-Me acuerdo que estabas muy ilusionada cuando te ibas.
-Una gran farsa que montaba como careta para creérmela. ¿Qué iba hacer acá? Quedarme con mi vieja que no me quería ni ver. "Por lo que su hija es" Estaba muerta de miedo. Mi viejo que se iba ¿y yo sola que hacia? En mi casa con mi vieja no pensaba ni pienso estar. Al fin y al cabo no ocupaba un lugar importante en la vida de nadie.
-No, no es así.


Note que sus ojos se empañaban un poco, me acerque a abrasarla sin más intensión que esa. Nos fundimos en un abraso interminable. Cuando vi que su intención era seguir hablando, la corrí hacia un lado de la mesada y me senté junto a ella haciéndole unos pequeños mimos en su espalda y pierna. Como si esos pequeños mimos la dejaran expulsar todo los sentimientos guardados que tanto ansiaba.

Los chicos/as poco a poco se fueron yendo, y nosotras quedábamos. El ferviente sol de un lindo domingo picaba en los ojos invitando a tomar unos mates. Ofrecí tomarlos, no aceptaste, -"ya es tarde"- pero en la puerta nuestra mirada no dejaba irte.

Hoy lunes desperté acompañada en mi cama, todo un domingo a tu lado. Matando, rientiendo, y recordando. Buscando encontrarle al camino a esta relación que tenemos. ¿Y saben que? Hoy por hoy no quiero nombres ni carteles que titulen lo que siento. Solo lo siento, y eso me llena por dentro, ya quedara tiempo y de sobra para poder encausarlo por el camino correcto.

miércoles, 16 de julio de 2008

Dejar de ignorar el pasado.


Desperté con un dulce aroma de café y de unas tostadas recién echas. Me levante un poco extrañada, canciones de Sin Bandera sonaban aclimatando el hambiente. ¿Sin Bandera sonando en mi casa? ¿Mi hermano haciendo el desayuno y romantíco? Imposible.
Algo temerosa camine hacía la cocina, como queriendo no ser descubierta, convencida que me encontraría con Vanina, la novia de mi hermano, preparandole el desayuno a él.
Asome apenas la cabeza detraz del marco de la puerta de la cocina que estaba abierta (si la sopresa era para Juan no queria arruinarla, además, uno nunca sabe con que situacíon se puede encontrar)
Una chica estaba de espaldas a mi, hasta ese momento no distinguía quíen era, pero una tostada que tenía demasiado calor me hizo escuchar su voz. Su insulto en realidad.

-¿Sil... Silvina?
Su dedo en la boca y una leve sonrisa contestaron:
-"Buen día..."-
-¿Qué hacés aca? ¿Cómo entraste?
-Uuuuhhh... me voy si queres? nada... tu hermano me abrío.

Juan hizo su jolgorosa entrada como cada vez que llega a casa, anunciando que ya ha entrado. Me saludo: -¡viste quien volvio! abrasándola.

-Si ya lo sabía...
-¿Cómo que ya lo sabías? Y no me dijiste nada!
-Nene no estás nunca en casa. ¿Qué compraste?
-Medialunas, a mi no me van ni un poco las tostaditas con mermelada light que no tienen sabor nada, eso coman ustedes dos. (cargando a Silvina)

Nos sentamos a desayunar, hablando de viejos recuerdos, de como había cambiado nuestra vida desde aquel 22 de abril, donde Silvina marcho a un nuevo país. Por fin me enteraba algo de su vida con relevancia, de lo bien y lo mal que lo pasó, los cambios que su vida sufrió. Entre carcajadas, anéctodas viejas y nuevas la hora pasó y Juan partío para su trabajo diciendole que él era el hombre de la casa, poniendo una pose de soldado aguerrido ferviente de valor. Al cual las dos empujamos riendonos diciendo -"Tomatelas Juan... anda a laburar queres"- Nos saludo con un beso sonriente: -"Las quiero bonitas"- y se fue.
Quedamos las dos solas, nuevamente frente a frente, mi duda no me dejo callar solte la frase:

-"Me explicas la situación"-
-
Siempre vos queriendo saber todo. Nada, ayer por chat dijiste que no podias dormir, pensé que despues de una mala noche un rico desayuno no te caería mal.
-Eso explica el desayuno. Pero ¿cómo encontraste a Juan? ni yo lo veo aveces...
-Existen celulares con los cuales una se puede comunicar... (sonriendo muy picaronamente)
-¿Encerio? no sabia, que avanzada la tecnologia che... (sieguiendole su jueguito)
-Dale... nenis... Lo llame para arreglar esto, de pasó verlo y ya que estamos me parece que despúes de todo, también hay una charla pendiente...

Esa última frase fue música para mis oídos, por fin escuchaba que era el lugar para hablar, por fin iba a tener una respuesta que hace 2 años estaba esperando. Y la tube. Hablamos, discutimos, lloramos y reímos. Intentamos aclarar algunas dudas del pasado y otras dejarlas en lo que fueron y son, dudas. Abrimos la puerta a un nuevo panorama, no niego que todavía tengo una imagen turbia, alguien alguna vez me dijo "el pasado es imposible abandonar, siempre hay algo que nos condena" Y que verdad.
Mi cabeza, mi cuerpo no deja de recordarla de mezclarse con historias de hoy, del ayer. Busco encontrar la claridad entre mis sentimientos del dolor y el amor, necesito su solución.

Escucho una canción, se repite una y otra vez en el equipo de audio y en mi, pero queda en silencio cuando viene la parte que antes de verte ir tu dulce voz en mi oido deleito "ves que me acuerdo de cada detalle de tí, que es mi único sueño el hacerte feliz"

martes, 15 de julio de 2008

Cenizas de amor.


Volverte a ver, como si el tiempo no hubiera pasado. Como si los 2 años se hayan transformado en apenas 2 escasos minutos.
Vuelvo a mirarte a los ojos, el mundo se transforma delante de mí. Se vuelve de los colores más exóticos del país.
Mi corazón late a punto de estallar, mis manos sudan y no lo puedo controlar. Tomo aire, respiro profundamente para poder calmar mi ansiedad, tomo valor para entrar al bar.
Exhalando el poco aire que me quedaba, tu voz, tu jolgorosa voz rompe con mi esquema de tranquilidad, el susto y los nervios vuelven a rondar. ¿Por qué pensé que estarías dentro del bar?

Entre tus risas y mi susto, nuestro saludo en la entrada, "Estas hermosa", -cállate, lo haces para que te perdone del susto que me hiciste pegar- "No, siempre lo estas."

La mesa junto a la ventana nos esperaba. Parecíamos dos adolescentes que se veían por primera vez, sentíamos esa excitación, el juego de lo prohibido. Pero ya maduras para entenderlo y jugarlo.
No estuvimos mucho ahí, un café no era lo que queríamos compartir. Caminamos por Puerto Madero, cerca del Puente de la Mujer. Un tierno sol primaveral, raro en esta época, hacia la tarde más especial. Había olvidado que a tan solo un par de cuadras de la oficina tenía esta tranquilidad. A lo que contestaste:

-Lo mal que haces… No te imaginas cuanto extrañaba este lugar.
-Imagino, es duro estar lejos. Pero esto es increíble, a unas cuadras pleno micro-centro, ruidos, quilombo y de repente esto.
-Si… esto es un lugar. Buenos Aires es mi lugar. (Mirándome)

Sentí que necesitabas charlar y te ofrecí tomar un café, me abrasaste contestándome que si pero que en tu casa, para estar más tranquilas. Fuimos sabiendo lo que iba a pasar. El café si efectivamente iba a estar pero enfriándose por la importancia que le íbamos a dar. Devuelta habíamos caído en el desenfreno de esa pasión, irresistible de controlar. Tus labios rondaban por mi cuello lentamente cayendo hacía mis senos, levantaste la mirada y te pusiste enfrente de mi:
"Te extrañe, te extrañe demasiado". Me incline y te bese, tome el control de la situación: -"ahora, el pasado no"- fue lo único que logre contestar.

Son las 21:04 p.m. y mi celular no deja de sonar. Tus mensajes no paran de llegar pidiéndome que esto no termine más. Pero por el bien de las dos, lo vamos a tener que frenar y hablar. Hay un pasado que no podemos ocultar.

lunes, 14 de julio de 2008

Esta historia sin duración.


Hable con Silvina después de 2 años sin ni siquiera cruzarnos, exceptuando un par de veces sin importancia. Pero esta vez te encontré, frente a frente las dos de vuelta, como en los viejos tiempos, nuestro destino nos unió.
"Estas cambiada" me dijiste dándome un beso en la mejilla, "la vida paso" te conteste. Nuestros ojos se fundieron en esas miradas que solo nosotras entendíamos, y que durante 2 años intente encontrarla por otras caras, sin sentido. La búsqueda era en vano.
Una media sonrisa se dibujo en su precioso rostro (si, como siempre, sigue tan hermosa como antes) -"tomamos un café"- balbucearon sus labios.

- En Vaghos te parece bien? (conteste)
- Donde quieras…

Nos sentamos y la charla fluyo por caminos sin importancia, por caminos que no conducían a nada, pero estabas interesa. No se si de verdad te parecía interesante o era que realmente no querías tocar un tema para ambas importante. Nuestro pasado.

Quise hacerte una pregunta y sabiendo a que se conducía me frenaste diciendo: hace falta hablar ahora?, - encontras otra oportunidad… (¿?) – Dándome excusas: que no era el lugar, no era el momento, me volviste a callar como siempre lo hacías / es.
Dos horas después de estar sentadas ahí el cansancio me gano, el stress de un día laboral se hacia notar. Y tu frase, la llave para el delirio que paso:


- No se si todo sigue igual, pero seguís viviendo con tu hermano?
- Si… nada en mi vida rutinaria cambio.
- Supongo que como antes, tu hermano no viene hasta tarde y vos tendrás alguna Cuick a medio vencer por ahí…
- Supones bien… (ambas sonreíamos)
- Bueno, no te prometo una cena de lujo, pero algo más que una Cuick a medio vencer te puedo ofrecer… "Queres comer en casa?"


Me pregunto como fue que aparecí en tu casa, entrando por esa puerta que varias veces me vio salir corriendo. No recuerdo el momento que dije si. Solo me veo ahí. Otra vez tus ojos marrones color miel, me habían segado y me condujeron casi sin pensarlo a las brasas de tu hoguera, que minutos después ardería con el fuego de una pasión pura.
Tus labios, mis labios, nuestros cuerpos entrelazados, parecían borrar el pasado. No había hora, no existía el tiempo, solo el jugo el néctar de dos cuerpos hirvientes en deseo.


Entrada la noche desperté, vos parada en la ventana al igual que típico final de película americana, me acerque, bese tu dulce piel y sin hacer mas me fui. No era el momento de articular ninguna palabra y lo entendiste bien cuando mi dedo te calló en el último beso del adiós.


Ahora, sola en casa me pregunto como sigue esto. Si me equivoque (mucho no lo dudo) Se puede revivir de las cenizas el amor que fue. No lo se, ¿volveré a verte?
Un mensaje de texto en mi celular dice que si…

Como idiota perdida.


Así me siento, como idiota perdida, soñadora impulsiva.
No se que hago inventando un blog, pero aquí lo creo. Siento miedo al pensar ser descubierta, pero a la vez poco me interesa. Por ahora no me revelare y me mantendré neutra. Odio hablar de esa manera, así que dudo mucho poder mantenerme en las tinieblas.
Se me vienen unas preguntas a la mente. Que pienso contar? pues, no lo se. Que me impulsa a hacerlo? eso, el impulso, nada mas. Quiero que mucha gente lo lea? eh... no es algo que me preocupa.

Me pongo a pensar en que quiero contar, sé que tengo ganas de contar, pero para un primer escrito traería mucha confusión y una mezcla de principio sin sentido. Así que seria bien aclarar que es lo que me gustaría de cierta forma expresar, en como es ser yo, ser lesbiana en Buenos Aires, oculta y visible a la vez, con mil dudas, por tener tan escasa edad (creo yo, aunque bastante madurita ya soy, lo dice el dni) plantear dudas, que alguien me las pueda explicar, intentar descubrir este mundo que restringí y hace un tiempo salio, exploto. Mostrándome la felicidad que puede llegar a ser.
Es fuerte mirarse al espejo, hurgar en tus ojos con la mirada, ver por ese reflejo tu cuerpo por dentro, en tu mente desfilan miles de pensamientos con voces que no podes callar, tus manos en la pileta, desnuda de alma y decir: "esto es lo que sos, y ahora... ¿que?"
Pd: Es una pequeña intro de lo que realmente quiero poner. Lo que me incentivo a realizar el blog. Saludos.