Jueves, llego a la oficina, ya tome por costumbre entrar y saludar a todos los de recepción, donde trabaja Ángeles.
-¿Comemos hoy?
-Bueno, si, no hay problema.
Sonrió, camine hacia el ascensor, hasta mi segundo piso, donde trabajo.
Llego la hora del Break, ella estaba acomodando las últimas cosas para salir. Hizo gesto con sus manos para que la esperara. Fuimos al bar que esta a dos cuadras. Comida: supremas con ensalada.
-Yo la hago más rica… (Mientras llevaba el tenedor a su boca.)
-Ah si, habrá que probar. Para mi así esta bien…
-¿Te gusta el pollo?
-Mucho no, más o menos, pero lo como. Prefiero las pastas.
-¿Lo probaste a la suiza?
-No.
-Es exquisito, te va a gustar.
-Te sacaste el piercing.
-Ah si… me lo hicieron sacar, seguro vos me denunciaste.
-No, nada que ver. Me gustaba como te quedaba, pasa que era raro, en recepción con piercing. Duro mucho igual.
-Si igual, cuando salgo de acá me lo pongo igual… ¿Te gustaba como me quedaba?
-Era delicado.
-¿En que venís al trabajo?
-En colectivo.
-Hoy mi viejo me presto el auto, si queres te alcanzo.
-No, esta bien, tengo la parada a dos cuadras.
-Ok, pero yo decía a tu casa. Para que no vayas apretada, pensalo.
-Bueno… gracias.
Terminamos de comer, compartí un cigarrillo con ella camino a la oficina de vuelta. Y cada una a su sector.
Llego la hora de salida, me sentía agotada, por mi mente rondaban fantasmas, no me podía distraer.
Ella estaba ahí, la mire: -"¿La propuesta sigue en pie?"- como quien pide ayuda, o da su ultimo manotazo de ahogado, en este mar de recuerdos. Se acerco – "Vamos" -
Hablamos del trabajo, si se sentía cómoda, me comento que vive con sus padres, a fin de año o principios del que viene ya quiere independizarse. Que es única hija de sus padres pero por parte de la madre tiene 2 hermanas más grandes, ella es la más chica, 22 años (sabia que era más chica, se le nota la rebeldía). Algunos detalles de su vida, que esmeradamente escuche, en el corto trayecto.
Me sentía bien al escucharla, me relajaba. Se burlaba de si misma, reíamos y me hacia bien. Logro distraerme, divertirme.
En la puerta de casa, invite a tomar un café ya que me había alcanzado. Contestó: -"Vos todo lo queres pagar, no te enseñaron que los favores no se pagan"-. No, así que subí, total ¿cuanto te puede llevar? 5 minutos hasta que se caliente. –"¿Quien?"- La mire fijo, con una leve sonrisa mientras ella miraba hacia delante tímidamente, "el café", acepto y subió.
Estuvo aquí el tiempo que tarde en prepararlo y tomarlo. Inspecciono el living, vio la foto de mi papá.
-¿Es tu papá?
-Si.
-Son iguales jeje… ¿vivís acá con él?
-No, con Juan, mi hermano. Mi viejo falleció hace unos años.
-Uh, lo siento mucho. Discúlpame.
-No, esta bien, quédate tranquila.
-Hoy me dijiste que probaste el pollo a la suiza ¿no?
-No, te dije que no lo comí nunca.
-Tenes que probarlo, si queres, le podes decir a una boba que esta en recepción que te lo haga…
-¿Y lo hace rico?
-Estudio dos años, creo que algo aprendió.
-¿Sos chef?
-Por hobbie. Cuando termine el secundario, les dije a mis viejos que quería seguir eso, no para ejercer, sino para saber.
-Interesante…
-Querían que siga estudiando, yo no quería saber nada con U.B.A o alguna universidad privada, busque algo fácil, rápido, que me guste, chef.
Bueno me voy, nos vemos mañana.
-Si, no nos queda otra.
-Lamentablemente no.
Me saludo, abrí la puerta y salio colocándose el piercing en la nariz.
Me agrada que sonría mucho, toma las cosas con humor, es fresca. Su frescura hoy me hizo bien. ¿Será por la edad?, ella empieza sus 20 (22) y yo ya casi piso los ¿30? Será así… O será que en mi estado alguien que este mejor que yo, me parece que tiene soltura y frescura al hablar.
No importa, hoy me hizo bien hablar y estar con Ángeles. Mejor me quedo con eso y nada más.
Ahora a terminar de prepararme para la cena con Anabella y su amiga...
Hasta pronto!.
-¿Comemos hoy?
-Bueno, si, no hay problema.
Sonrió, camine hacia el ascensor, hasta mi segundo piso, donde trabajo.
Llego la hora del Break, ella estaba acomodando las últimas cosas para salir. Hizo gesto con sus manos para que la esperara. Fuimos al bar que esta a dos cuadras. Comida: supremas con ensalada.
-Yo la hago más rica… (Mientras llevaba el tenedor a su boca.)
-Ah si, habrá que probar. Para mi así esta bien…
-¿Te gusta el pollo?
-Mucho no, más o menos, pero lo como. Prefiero las pastas.
-¿Lo probaste a la suiza?
-No.
-Es exquisito, te va a gustar.
-Te sacaste el piercing.
-Ah si… me lo hicieron sacar, seguro vos me denunciaste.
-No, nada que ver. Me gustaba como te quedaba, pasa que era raro, en recepción con piercing. Duro mucho igual.
-Si igual, cuando salgo de acá me lo pongo igual… ¿Te gustaba como me quedaba?
-Era delicado.
-¿En que venís al trabajo?
-En colectivo.
-Hoy mi viejo me presto el auto, si queres te alcanzo.
-No, esta bien, tengo la parada a dos cuadras.
-Ok, pero yo decía a tu casa. Para que no vayas apretada, pensalo.
-Bueno… gracias.
Terminamos de comer, compartí un cigarrillo con ella camino a la oficina de vuelta. Y cada una a su sector.
Llego la hora de salida, me sentía agotada, por mi mente rondaban fantasmas, no me podía distraer.
Ella estaba ahí, la mire: -"¿La propuesta sigue en pie?"- como quien pide ayuda, o da su ultimo manotazo de ahogado, en este mar de recuerdos. Se acerco – "Vamos" -
Hablamos del trabajo, si se sentía cómoda, me comento que vive con sus padres, a fin de año o principios del que viene ya quiere independizarse. Que es única hija de sus padres pero por parte de la madre tiene 2 hermanas más grandes, ella es la más chica, 22 años (sabia que era más chica, se le nota la rebeldía). Algunos detalles de su vida, que esmeradamente escuche, en el corto trayecto.
Me sentía bien al escucharla, me relajaba. Se burlaba de si misma, reíamos y me hacia bien. Logro distraerme, divertirme.
En la puerta de casa, invite a tomar un café ya que me había alcanzado. Contestó: -"Vos todo lo queres pagar, no te enseñaron que los favores no se pagan"-. No, así que subí, total ¿cuanto te puede llevar? 5 minutos hasta que se caliente. –"¿Quien?"- La mire fijo, con una leve sonrisa mientras ella miraba hacia delante tímidamente, "el café", acepto y subió.
Estuvo aquí el tiempo que tarde en prepararlo y tomarlo. Inspecciono el living, vio la foto de mi papá.
-¿Es tu papá?
-Si.
-Son iguales jeje… ¿vivís acá con él?
-No, con Juan, mi hermano. Mi viejo falleció hace unos años.
-Uh, lo siento mucho. Discúlpame.
-No, esta bien, quédate tranquila.
-Hoy me dijiste que probaste el pollo a la suiza ¿no?
-No, te dije que no lo comí nunca.
-Tenes que probarlo, si queres, le podes decir a una boba que esta en recepción que te lo haga…
-¿Y lo hace rico?
-Estudio dos años, creo que algo aprendió.
-¿Sos chef?
-Por hobbie. Cuando termine el secundario, les dije a mis viejos que quería seguir eso, no para ejercer, sino para saber.
-Interesante…
-Querían que siga estudiando, yo no quería saber nada con U.B.A o alguna universidad privada, busque algo fácil, rápido, que me guste, chef.
Bueno me voy, nos vemos mañana.
-Si, no nos queda otra.
-Lamentablemente no.
Me saludo, abrí la puerta y salio colocándose el piercing en la nariz.
Me agrada que sonría mucho, toma las cosas con humor, es fresca. Su frescura hoy me hizo bien. ¿Será por la edad?, ella empieza sus 20 (22) y yo ya casi piso los ¿30? Será así… O será que en mi estado alguien que este mejor que yo, me parece que tiene soltura y frescura al hablar.
No importa, hoy me hizo bien hablar y estar con Ángeles. Mejor me quedo con eso y nada más.
Ahora a terminar de prepararme para la cena con Anabella y su amiga...
Hasta pronto!.
1 comentario:
La edad no importa, ya te lo digo yo, ni para un amor, ni para una amistad. Q bien!
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